Lo que dejo atrás

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lunes, 23 de febrero de 2009

divagues

*No siempre te pierdes en la penumbra, en ocasiones la luz es tan intensa que te ciega.

*La madurez implica hacerte cargo de cualquier posible resultado de tus acciones.

*Mi ser no depende de tu ser, se complementa contigo, pero esto no significa que es bueno, nuestra relación puede ser completamente destructiva y sin embargo ser el complemento perfecto.

*Mis silencios te dicen más que mis palabras y mis ausencias pueden llenarte más que mi presencia, pero tú no sabes intuirme…

*La soledad es una oportunidad para reconciliarte con tu vida.

*Una adicción nunca desaparece, sólo puedes sustituirla por otra, tú decides si es destructiva o constructiva.

*El orgasmo sin vinculación afectiva se convierte solo en un escalofrío...

Tarde bohemia de poemas nostálgicos

Yo no te amo.
I do not love thee; Caroline Norton (1808-1877)
¡Yo no te amo! ¡No! ¡No te amo!
Sin embargo soy tristeza cuando estás ausente;
Y hasta envidio que sobre ti yazga el cielo ardiente;
Cuyas tranquilas estrellas pueden alegrarse al verte.
¡Yo no te amo! Y no se por qué,
Pero todo lo que haces me parece bien,
Y a menudo en mi soledad observo
Que aquellos a quienes amo no son como tu.
¡Yo no te amo! Sin embargo, cuando te vas
Odio el sonido (aunque los que hablen me sean queridos)
Que quiebra el prolongado eco de tu voz,
Flotando en círculos sobre mis oídos.
¡Yo no te amo! Sin embargo tu mirada cautivante,
Con su profundo, brillante y expresivo azul,
Se planta entre la medianoche y yo,
Más intensa que cualquiera que haya conocido.
¡Yo sé que no te amo!
Y que otros rasgaránLa confianza de mi corazón sincero,
Apenas percibo sus figuras en el futuro,
Pues mis ojos están vueltos hacia atrás

Agotada.
Worn Out; Elizabeth Eleanor Siddal.

Tus fuertes brazos me rodean,
Mi cabello se enamora de tus hombros;
Lentas palabras de consuelo caen sobre mi,
Sin embargo mi corazón no tiene descanso.
Porque sólo una cosa trémula queda de mí,
Que jamás podrá ser algo,
Salvo un pájaro de alas rotas
Huyendo en vano de ti.
No puedo darte el amor
Que ya no es mío,
El amor que me golpeó y derribó
Sobre la nieve cegadora.
Sólo puedo darte un corazón herido
Y unos ojos agotados por el dolor,
Una boca perdida no puede sonreír,
Y tal vez ya nunca vuelva a reír.
Pero rodéame con tus brazos, amor,
Hasta que el sueño me arrebate;
Entonces déjame, no digas adiós,
Salvo si despierto, envuelta en llanto.

A la Espera de la Oscuridad.
Alejandra Pizarnik.

Ese instante que no se olvida,
Tan vacío devuelto por las sombras,
Tan vacío rechazado por los relojes,
Ese pobre instante adoptado por mi ternura,
Desnudo desnudo de sangre de alas,
Sin ojos para recordar angustias de antaño,
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.
Ampáralo niña ciega de alma,
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego;
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo convulsionado a tus pies,
A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro.
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.
Pero ese instante sudoroso de nada,
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca,
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos.

Alma desnuda.
Alfonsina Storni (1892-1932)

Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
Con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia,
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega,
Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.

Mi Mal.
Gertrudis Gómez de Avellaneda (1814-1873)

A...
En vano ansiosa tu amistad procura
adivinar el mal que me atormenta,
en vano, amigo, conmovida intentarevelarlo mi voz a tu ternura.
Puede explicarse el ansia, la locura
con que el amor sus fuegos alimenta,
puede el dolor, la pena mas violenta
exhalar por el labio su amargura.
Mas de decir mi mal
estar profundono halla mi voz, mi pensamiento medio,
y al indagar su origen me confundo;
Pero es un mal terrible, sin remedio,
que hace odiosa la vida, odioso el mundo,
que seca el corazón... En fin, es tedio!

sábado, 21 de febrero de 2009

¿Dónde estás?

Me conoces. Sabes cómo soy y cómo pienso, sabes qué me atrevo a decir y qué no, conoces mis debilidades y mis fortalezas, me conoces, sabes muy bien quién soy yo. Te dejó de sorprender la manera en que caigo al fondo y emerjo de nuevo, te acostumbraste a verme feliz o triste, a escuchar mi silencio, a leer mis miradas, a desnudar mi sonrisa.

Dejaste de sentir miedo al verme descontrolada, dejaste de sentir dolor cuando me veías derrumbada, te enfrascaste en ti, te metiste muy dentro de tu interior y te olvidaste, me borraste de tu mente, dejé de ser y sólo me aparecía de vez en cuando en tu mirada cuando necesitabas un consuelo, un apoyo, un oído y una palabra de aliento.

Me fui convirtiendo en tus piernas cuando ya no querías caminar, y aunque sigo siendo para ti, me perdiste, y te perdí también. Me conoces y aún así ya no puedes ofrecerme nada, nada que no encuentre yo en otra parte, se extravió en el vacio esa comunicación profunda que un tiempo caracterizo nuestra relación, se acabó la apertura que me dabas, te perdí la confianza o quizá perdí la esperanza de que un día volvieras tus ojos hacia mí y estuvieran claros, y me vieras a mí, a Alma, el Alma que conoces…

Ya no me abrazas cuando me ves después de un largo tiempo de ausencia, no hay una sonrisa en tus labios para mí, tus ojos no mantienen la mirada en los míos, y cuando intento hablarte de mí en un minuto le das un giro e inevitablemente de nuevo el centro eres tú, que si estás bien o mal, que si tu trabajo ya te fastidió, que necesitas que hable con ella, que te diga que debes hacer, que ella te tiene mal, que ella y solo ella… y todo ella.

¿Qué soy entonces? Un espejo donde sólo tu reflejo puedes ver, un anemómetro para ver a donde te dirige el viento; y yo quedo anulada, cuando te necesito no te encuentro, sigues perdido en tu interior, nadando en aguas profundas… en cambio yo siempre estoy para ti.

Te necesito ahora y ni siquiera sé ya como acercarme, como llamarte, como pedirte que estés aquí. Aún temo tus reacciones y al menor signo de explosión me paralizo como de niña, por más racional que pretenda ser, por más que intentemos hablar como personas maduras, como adultos llevas la de ganar y tienes la ventaja, en tus palabras podrás pisotearme u ofrecerme tu mano, pero yo ya no sé como acercarme.

Me has dejado sola desde hace cinco o seis años y aunque mi vida ha salido bien, bueno sigo a flote, te he necesitado y no has estado, te he buscado y al encontrarte das la media vuelta dejándome con tu presencia desvanecida; y mi grito de auxilio se ahoga entre tu indiferencia e incapacidad de salir de ti.

jueves, 12 de febrero de 2009

Monólogo

-Triste...comenzó el martes, la madrugada del miércoles creció y hoy ya no la pude expulsar.
-Sólo son ciclos
-Sí, pero estos ciclos me tienen harta, me acaban, me tiran por completo, no me dejan funcionar en mi nivel óptimo. Frustan mis esfuerzos, cortan mis alas, repudian mi libertad, me sentencian a una vida fría y sola, al aislamiento total, al mutismo, al silencio
-Que vas a hacer, que quieres hacer
-Nada. Siempre estoy trabajando para cambiar el ciclo, para romperlo o por lo menos alterar su curso, pero conforme ha pasado el tiempo me di cuenta que paso algo raro, entre más me esfuerzo yo por impedir que llegue o por acortar su duración, se vuelven más frecuentes, pueden ser más cortos quizá, más superficiales también, ya no toco fondo, pero son más periodicos y no terminan, sólo se aminoran. Así que ahora pienso no hacer nada, solo sentir, permitirme sentir lo que sea que deba sentir, si es tristeza ahora entonces que sea tristeza y dure lo que tenga que durar.
-Y sabes por qué?
-Siempre se porque... en ocasiones me autoengaño y luego en sueños reaparece mi verdad, por más que me quiera ocultar siempre me encuentro. Ahora mismo quiero dejar de hablarte y no puedo, aqui estas todo el tiempo, me contestas, me preguntas, sobre todo las preguntas, nadie te enseño a no hacer preguntas incómodas? Me molestas todo el tiempo con tus dudas y explicaciones racionales, queriendo conocer todo, sacarlo a la luz. Y qué si yo no quiero saberlo? ¿Por qué no me dejas mantener oculto lo oculto? que a ti que la razón te gobierna, debes entender que razones hay para no desterrar a los muertos...comenzando por el olor pútrido que te sofoca en cuanto a la superficie emerge...

jueves, 5 de febrero de 2009

He terminado mis labores a las ocho de la noche, caminé de regreso a casa en compañía de una pareja de novios, nuestros pasos se detuvieron en esa taquería que ya conoces, no tenía apetito, mi estómago ya no da para más, aún así comí. Llegando a la casa redordé que debía hablar con la casera, giré sobre mis talones y toqué en su puerta, arreglados los asuntos me dispuse a dormir, es temprano, estoy muerta de cansancio y sin embargo mis ojos no se quieren cerrar.

Estoy sentada en mi gran cama, rodeada de cuatro paredes, dos puertas, una ventana y un closet y me siento sola. Veo la blanca pantalla de la computadora como esperando que me hable, pero lo único que ocurre es que mis ojos ardan por su destello.

Afuera se escucha el ladrar de un perro, hay un zumbido que no me deja pensar, un par de carros por la calle; abajo el sonido de la música de alguien y yo estoy tan lejos de todo, tan lejos de mí.

La sangre brota abundantemente, me duele el vientre y estoy algo mareada, tal vez sea por tanta sangre, puedo sentir como baja y me moja, pero es lo único que corre en mí, sangre sólo sangre, se me va escapando, me estoy vaciando, todo está saliendo de mí dentro de poco no quedará nada, ningún indicio, sólo el vacío...

martes, 3 de febrero de 2009

Nada

Esta idea me está matando, me tortura cada minuto, no puedo dormir y despierto cada madrugada siempre a la misma hora, necesito una respuesta cierta y no falsos-verdaderos. La sola sensación de posibilidad me tiene estancada, no me muevo en ninguna dirección, no puedo tomar decisiones porque carezco de la información más relevante. Mi estómago es víctima de mi angustia y ansiedad, ya no sé si las náuseas son por la gastritis, la ansiedad o por otra cosa.

Tampoco sé que sentir, ¿cómo saberlo? Si nada está confirmado, y me veo cada instante en la ambivalencia, entre el autorreproche y culpar al otro, entre el odio y el amor, con la única seguridad de que todo está mal tanto por si es cierto como por si no lo es, pues que maldita necesidad tenía yo de meterme en este lío.

Veo mi futuro y mi pasado cambiando historias, diciendo no donde alguna vez dije un sí, diciendo basta donde alguna vez no pude detenerme…no es arrepentimiento, aunque lo parezca, sólo quizá algo de remordimiento de conciencia, además de que me ayuda a clarificar caminos, soluciones o visualizar más problemas…quizá ahora tome mejores decisiones.

Pero por ahora estoy perdida, no hay norte ni sur, no hay claros ni oscuros, todo es terriblemente igual. Tengo tanto miedo…

¿Y que otra cosa puede ser? Que no sea nada por favor, que no sea nada.

Estoy solita…