Lo que dejo atrás

Lo que dejo atrás
caminar

También Sígueme en

  • El narrador - Verónica rompe en llanto de desesperación, las semanas ya le han parecido años encerrada en ese lugar pese a sus caminatas, pese a que le permiten estar ...
    Hace 1 año
  • Intermedio - ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: El desamor como principio básico de mi existencia, o de la Existencia, así...
    Hace 2 años

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Carta al viento, para que te llegue…


Veo tu rostro, los cambios en tu mirada a través del tiempo, conozco tus ojos retadores y enamorados, infelices y soberbios; tan ajenas todas esas miradas… dedicadas siempre a otro, sin embargo yo las veo y quiero que lo sepas.

La primera vez que estuve cerca de ti, fueron esos ojos indiferentes, penetrantes y soberbios los que me atraparon, enmarcados en un rostro casi tierno, o es que quizá el sentimiento que me genera su recuerdo. Tu cara aún era redonda en ese tiempo, ahora ha cambiado y he de confesar que he seguido la secuencia de tus cambios corporales desde entonces sin que por ello me hayas dejado de gustar.

Nunca presté demasiada atención a lo que tu presencia me provocaba, más hoy, ya que esta carta va dirigida al viento, afirmo que fui incapaz de voltear la cabeza hacia donde te encontraras cada vez que coincidíamos y a la fecha, me gusta verte a través de las fotografías que a veces compartes en la web. No sé describirte mi mirada, imagina sentir orgullo, respeto, cariño, anhelo y atracción en un mismo momento; luego coloca esos sentimientos en mis ojos.

Algunas noches te he soñado, luchando con mi propios sentimientos, dormida te digo que no es posible, que tú tienes una pareja y se te ve tan enamorada, más a ti no te importa y te desnudas ante mis ojos, mi interior sufre y quiero resistirme al deseo de tocar tu tersa piel blanca…sin embargo tus ojos, retándome y aumentando mi deseo me desarman, cierro los ojos para no verte y te pido entonces que sólo me dejes abrazarte, que te quedes, que te duermas a mi lado.  En otros mi deseo se niega a quedarse quieto y te desnudo, contemplando embelesadamente cada parte de tu cuerpo; me detengo siempre en tus ojos, y a veces he despertado diciendo tu nombre en un susurro, como el beso que se queda, frío, ante un encuentro efímero.


Mujer, tengo miedo de lo que siento, porque ajeno a ti, sin que lo sepas, con el tiempo ha ido creciendo y tú tan lejos, tan lejos de mí… Disculpa mi cobardía y no ser capaz de sincerarme ante ti, sino con el viento.


lunes, 15 de diciembre de 2014

¿Y si fingimos mejor?


Imagina que puedes tener una revancha, que la coincidencia nos lleva a una segunda oportunidad, ¿qué harías esta vez? ¿Tendrías el valor de mirarme a los ojos?

Quiero retarte: finjamos mejor, actuemos en un escenario donde haya una pizca de pasión, dejemos a un lado el ritual del miedo para poder ser libres de hablar, de pedir, de dar, de sentir…
Mira que el cuerpo sabe moverse, pero si lo atamos a secuencias mecánicas se vuelve inflexible, poco sensible, casi invisible y, ¿cómo lo permitimos? ¿No era el cuerpo al que queríamos sentir? ¿Acaso no era el desenfreno y la pasión la que nos guiaba, la que marcó el camino? ¿Qué no estuvo siempre presente la fantasía erótica, el goce mismo al imaginar ‘sentir’ cada centímetro de piel del otro en contacto con la propia?

¿Por qué limitar al cuerpo a sensaciones parciales? No confundas la pasión con la entrega emocional, no creas estúpidamente que la descarga tensional es sinónimo de orgasmo, no cierres la puerta del lenguaje verbal que será a fin de cuentas el camino que lleva a la puerta del erotismo; atrévete a sentir completo, a permitir que tus poros se abran al roce de mis dedos, que tus labios conozcan el sabor de cada zona de mi cuerpo, que mis uñas se lleven de recuerdo un poco de tu piel; que mis ojos y tus ojos, conozcan los sutiles cambios en nuestros rostros antes, durante y después…


¡Vamos! Finjamos mejor esta vez. Yo pongo el escenario, tú crea la fantasía, asumiré la pasión si no te asusta la entrega; pero falta el tiempo…el límite eres tú.


viernes, 12 de diciembre de 2014

Dulce Veneno






Negro veneno recorriendo mis tripas, mientras mi rostro sonriente observa su reflejo en el espejo y los lentes, con su propio brillo empañan la vista; sonriente estoy no obstante. Al cerrar los ojos, un éxtasis se mezcla en el oscuro interior de mi vientre y el veneno, ahora es tan dulce.


Vuelven mis ojos a cerrarse, sonriente mi rostro, ardiente mi vientre –que el dulce veneno purifique, aunque para ello dé muerte.


miércoles, 12 de noviembre de 2014

Hablar con papá



No soy heterosexual. Pasaron 25 años de mi vida para darme cuenta, no lo he dicho a nadie jamás. Últimamente tengo en mi cabeza la siguiente frase: “hablar con papá”. ¿De qué, qué le diría? Siempre hablamos aunque hace años sabe realmente poco de mí. No sé de qué quiero hablarle, a veces es simplemente sentir esa calidez de los años mozos, cuando podía embelesadamente escucharle hablar por horas, mirar sus facciones gruesas, sus gestos y expresiones de agrado o desagrado ante sus propias ideas, escucharle atentamente aunque estuviera en desacuerdo, o para estar en desacuerdo; añoro esos debates acerca de Dios, de los pilares básicos de la vida, de los noviazgos y del matrimonio, de los hijos, de sexualidad; siempre en desacuerdo, siempre contra-argumentando y siempre juntos.


El tiempo no pasa en vano, ambos nos llenamos de trabajo, poco tiempo y muchos kilómetros que recorrer; el teléfono en estos casos más que acercar estorba. Una vez me contó un sueño, yo he de haber tenido unos 17 años; en el sueño yo era pequeña, un bebé y papá me cuidaba, recuerda mirarme con ternura, luego una angustia le invadía y cuando volvía a verme yo estaba toda herida, lastimada, destrozada. Me lo contó llorando. Yo no dije nada. Compartíamos el mismo dolor.


Quizá por eso tengo en mi mente hablar con papá, contarle, al igual que lo hizo él en ese tiempo, un gran dolor mío, contarle quizá la historia de esa bebé herida, lastimada, destrozada que por más que él tomó en sus brazos e intentó curar no lo lograba. Decirle que la nena creció e intentó toda su vida adaptarse al estándar establecido, “ser una mujercita, casarse y tener hijos”; decirle cómo llegó a enamorarse de un gran hombre, un buen hombre, uno que había sufrido lo suficiente para entender el dolor que ella guardaba dentro, quizá porque él lo compartía. Un hombre atrapado en una sexualidad masculina y promíscua, encubriendo su homosexualidad…y la nena, atrapada en una sexualidad amorfa, perversa. Más en este punto su rostro ya estaría congestionado, ¿qué está diciéndome mi niña? Y lloraría al darse cuenta que efectivamente él no pudo hacer nada para sanar a su bebé, que la herida desgarro más que sus genitales infantiles, que rompió algo más que su niñez.


No soy heterosexual. Más cuando él pregunte si soy lesbiana, no podré contestar que sí, me quedaré callada sin saber si ser honesta y contestar no sé, o dejar que siga interrogándome. ¿Has tenido relaciones sexuales con mujeres? Quizá se atreviera a preguntar. Sí. ¿Y después? ¿Cómo explicarle que el sexo no funciona igual en mí? No me importa mucho si es hombre o mujer fisiológicamente hablando, ni me tiene con cuidado que preferencia sexual profese, ¿cómo decirle que a veces es algo que no puedo controlar? Pero entonces has sido promiscua, pensaría sin decirlo, con la pregunta en la mirada. Mucho, diría yo, y con cada vez me lastimo más, a veces quiero dañar mi cuerpo, sentir el dolor de ser desgarrada una vez más; luego quiero amor, cariño y que me traten con fragilidad.


Los hombres me gustan y me excitan impresionantemente, las mujeres me gustan y me excitan impresionantemente, los gay, trans, lesbi, etc., me gustan y me excitan impresionantemente, los niños y las niñas…también. Jamás dañaría a nadie, jamás mataría la infancia de ningún niñx; no es necesario lastimar a nadie más.


La verdad final es que quiero enamorarme de nuevo, más no del hombre que él espera; quiero enamorarme sin más, de cualquier persona a la que pueda mirar a los ojos sin miedo, aceptando cualquier preferencia sexual que tenga, quiero tener una pareja sin preocuparme de qué dirá él, de si está de acuerdo o no, quiero ser libre de expresar mi polimorfa sexualidad; de que no me juzgue ni él ni nadie, pero sobre todo él. Quiero atreverme a decirle a la mujer que me gusta qué ha hecho para ser tan natural, tan espontánea, tan libre, tan inalcanzable…quiero dejar de soñar con ella a mi lado y realmente despertar a su lado, sonriente, tranquila, amando su sonrisa matutina y su pelo revuelto al despertar.


Más no me atrevo, porque mis cadenas son una burla para su inapreciable libertad, porque desde mi guarida la observo y me deleita, luego debo volver a mi cueva asexuada para no tener que dar explicaciones.


Todo esto es una bomba, papá, y yo no te quiero matar. Sigo vigilando el tiempo que le queda, sigo esperando encontrar una manera de desarmarla, desprogramar el reloj, encontrar los cables que evitan la explosión. Mientras tanto, en mi agenda sigue escrito con manuscrita: “hablar con papá”.





miércoles, 5 de noviembre de 2014

Noviembre



I

Hojas secas alfombrando un camino de tierra, alrededor los árboles, bordeando elegantemente el sendero, un viento suave que combina perfecto con el crujir de las hojas al ser pisadas por mi caminar. Estoy sola, mis brazos se abren intentando sentir el aire, mi compañero está aquí…allí.

En silencio mi alma se comunica con los árboles y las hojas secas, con el viento, con la corteza de los troncos; áspera piel que cubre la vida. El sendero no tiene fin, ni principio, no hay delante ni detrás; aunque camino no sé si avanzo pues alrededor no hay cambio alguno, no parece haber movimiento, sólo una larga hilera de árboles todos iguales, no puedo ver las copas, parecen enormes troncos infinitos hacia el cielo, creo…encima debe haber un cielo azul, no lo sé.

Ni siquiera soy capaz de mover la cabeza, sólo me dirijo hacia el frente (lo que supongo es el frente) ¿Hace frío, hace calor? No hay clima, sólo existe el viento suave, hojas secas y grandes árboles sin copas, que no obstante impiden ver el cielo azul allá arriba, porque, es azul ¿cierto?

El sendero amarillo de hojas secas, amarillo y crujiente, suave viento debajo de mis pies, áspera corteza cubriendo a la vida, ¿a dónde se me fue el futuro? ¿Dónde me dejó el pasado? ¿En qué momento me abandonó el destino?

Mi mano derecha se cierra…quizá debajo, debajo de la corteza siga estando, tu vida, mi vida.

II

Un eco de voces llega a mí, mil sonidos distintos de palabras que a lo lejos se pronuncian como si le gritaran al viento, porque a nadie veo, nadie está aquí y sin embargo hablan, todos al unísono pero con la cualidad de poder escuchar a cada voz por separado. Me siento flotar, como arrullada en el viento por el eco de las voces.

Más no es su voz, esa se ha silenciado desde hace mucho tiempo. ¿Qué se sentirá escucharte de nuevo? ¿Cómo latirá mi corazón si percibiera de nuevo tu aroma? ¿Sigue siendo tu piel tan suave y blanca? Pregunto pero mi voz no se escucha, el eco de todas las voces me apaga, yo no tengo sonido y tú no podrás jamás escucharme… ¿a dónde, corazón, te has ido?

Quiero apagar el sonido, que el silencio vuelva a mí en un abrazo tibio…y vuelve, las voces se apagan de pronto, no hay ruido y dejo de flotar en el viento cayendo lento sobre la manta de hojas secas, pero ni al roce de mi cuerpo emiten sonido alguno. El silencio preciado me envuelve en mil caricias tibias y me arrulla, el llanto cubre mi rostro, al fin, la tristeza vuelve a mi cuerpo permitiéndome sentirme viva –un poco- a medias.

Parece tu ausencia un bloque de cemento pesado que cargo sobre los hombros cubriendo mi espalda entera. Mis alas de mariposa azul se opacan, pierden no sólo el brillo sino sobre todo la fuerza, estoy indefensa, sola y rota; vuelvo a ser oruga y ya sólo espero, quizá cuando Noviembre vuelva a ser Marzo, yo emerja de nuevo como mariposa y vuele libre, sin peso…buscando siempre tu encuentro.
 
III

¿Y por qué no? Ya noviembre roza su final, ¿y por qué no dejarme sentir? 

¿Y qué? Si te busco y quizá te siga buscando toda la eternidad, ¿qué? ¿Qué pasa si de pronto decido no moverme? ¿O si me muevo, qué? 

¿Si estarás en ti, en nada o en todo, qué? ¿Y si el humo hoy inunda de nuevo mis pulmones, qué? Sí…si me quito las cadenas, ¿qué? Si con eso me ato más, ¿qué?

¿Por qué no? Por qué mi afán de salir huyendo, ¿de ti? Qué absurdo, me parece que la vida es quien me persigue, y sí, yo huyo, salgo corriendo cual si fuera la muerte quien me pisara los talones… ¿qué demonios es lo que respiro cuando no lo hago?

Anoche observé mi cuerpo desnuda frente al espejo, me fui quitando prenda por prenda y no me hallé. Había un espacio que separaba mi piel de la piel que el espejo me mostraba y justo allí no estaba yo, me recosté entonces para saber si mis manos me reconocían y no, tampoco estuve allí…pero esos ojos que aunque cerraba seguían abiertos no cesaban de ver esa extrañeza que sentían mis dedos.

Después de tres cigarrillos ya siento náusea, ¿pero de qué? Recuerdo cómo hacías ovillos con el humo de tu cigarrillo cuando fumabas, ahora creo que con cada uno te dibujabas en el aire. Yo no sé hacer ovillos con el humo, pero disfruto cómo éste se mete a mis poros y pone erectos mis pezones, cómo parece que me voy del mundo a la tercer inhalada de ese veneno, entonces sólo estoy conmigo, esos momentos donde estoy sin estar y por eso siempre son a solas, no disfruto nunca tanto un cigarro que a la tercer bocanada, y jamás si estoy con otros pues ellos me obligan a estar presente, ¿dónde queda mi libertad si no estoy sola?

Pero ya noviembre está por terminar y sin embargo yo me quedaré, vendrá diciembre, enero, febrero, marzo y aquí seguiré, buscando siempre... ¿qué? Tal vez no lo sepa nunca.




domingo, 2 de noviembre de 2014

Intentémoslo


Imaginé decirte: “intentémoslo”, de mi boca las letras salieron para transformarse en un “tenté lomo sin”, quedándote perplejo unos instantes para luego decir, eso no está en la carta. Claro, mi sonrisa nerviosa disimuló un chascarrillo debido al hambre, la excusa, la carta no tiene letras que valgan.

Michelada, me apresuré a pedir la bebida, no fuera a fallarme de nuevo el habla. El tema lo olvidó mi boca, mi mente siguió torturándose hasta que empecé de nuevo a imaginar, ahora, que escribo como para que me leas. No tanto, por tonto o vivaz, que al momento que tus ojos siguieran mis líneas aún de lejos yo me ruborizara, así, detente justo en este párrafo, por favor no sigas que más adelante me delata de nuevo mi, quizás…y es que sigo pensando que tal vez, un intentémoslo hablado así nomás, hubiera acaso permitido mi sueño regresar.

Mira, cómo mis letras tiemblan cual voz apagada no logra escapar, de mi garganta tortura se vuelve al hablar, si mis manos siguen intentando a la par, lo que mis ojos niegan cuando los tuyos esquivan, ahora por ejemplo, que de lejos me ves, siguiendo mis líneas desnuda a tus pies.


miércoles, 29 de octubre de 2014

Spring.me: Conversaciones con una caja negra


si te proponen un trio: la mujer de tus sueños y una gorda de 90kg aceptarias? cuál seria tu fantasia con ese trio?

Anonymous

cierto k rallos es la ecofilia??y cual es su antonimo??

se entiende más bien como sinónimo de egocentrismo, ecofilia centrarse en ti mismo, lo contrario ´sería esas veces que te odias tanto...
Anonymous

cómo se puede vivir en un mundo en el que tú eres el diferente, si nunca vas a terminar de adaptarte, acoplarte y simplemente pasarás el resto de tu vida intentando ser parte, pertenecer de alguna forma en ese mundo, en ese estilo de vida?

quisiera saberlo, es demasiado complicado querer encajar en todo, querer pertenecer a todo, tal vez la respuesta está en crear nuestros propios círculos sociales que nos impulsen en el desarrollo personal...no lo sé, tal vez sólo con estar acompañado basta
ecothegeko

¿Cómo puedes sacar a Artax de los pántanos de la tristeza?

ecothegeko

Entonces como el ser humano dejó de adaptarse al ambiente y en lugar de eso adapta el ambiente a su antojo ¿está condenado a morir?

El ser humano es explorados y creativo, dentro de sus diversiones es hacer preguntas, generar incógnitas,problemas y luego soluciones a dichos problemas.
Mi respuesta es no lo sé.
ecothegeko

¿El aborto es...?

un tema sin solución, una pregunta sin respuesta, un deseo culposo, un dolor y una alegria, un alivio, una carga, una necesidad, una solución, un problema, una escapatoria, la muerte y la vida...
Anonymous

¿Qué hacer cuando no puedes dormir?

Pues depende de porque no puedas dormir. Si algo me preocupa generalmente tengo que dejar de intentar dormirme y mejor me levanto a escribir, o si de plano quiero dejar de pensar pues veo alguna serie que distraiga mi mente: de terror o demasiado boba.

En ocasiones me ha funcionado leer algún libro hasta que me de sueño, hacer algo de ejercicio unas dos horas antes de la hora de dormir a algunos les funciona si quedan lo suficientemente cansados.

Pero lo que nunca falla: TENER SEXO. la mejor receta contra el insomnio, después de un orgasmo, o varios (que mejor) quedas tan exhausta y relajada que lo único que tu cuerpo puede hacer es dormir...
ecothegeko

¿La rutina mata al amor o el amor mata a la rutina?

Me inclino más porque el amor mate a la rutina, aunque probablemente es más común que la rutina mate al amor, pues para que el amor venza se requiere decisión, empeño, es una labor ardua, de día a día.

La rutina mata al amor por la pereza de las personas de mantener viva una relación que seguramente en algún momento fue, sino profunda al menos intensa, así como la falsa idealización de que si todo sigue igual el amor durará para siempre y no es así, el amor dura para siempre porque es versátil, dinámico y constantemente cambia. Todo lo que no evoluciona está condenado a morir.
ecothegeko

¿Has pensado en comentarte o preguntarte tu sola?

ecothegeko

¿Por qué suspiros?

Eso tiene historia. Cuando era una adolescente me enamoré, como todos los adolescentes supongo. Me enamore no de alguien en concreto, me enamoré de la vida, del amor, del dolor, de los amores imposibles y los platónicos.

Así, mis días se iban en clases del colegio, en escribir poemas e historias y todas reflejaban lo mismo, desesperación, deseos de amar y ser amada y al tiempo miedo de hacerlo, de entregarme y relacionarme profundamente y ser abandonada; y en cada momento del día, no pasaba una hora que no soñara despierta al menos cinco minutos y en cada uno de esos momentos un suspiros se me escapaba delatándome...
ecothegeko

¿El santo contra las mujeres vampiro o el santo contra los zombies?

ecothegeko

¿Y si contesto me preguntarás?

si preguntas prometo que te contestaré, si tengo dudas probablemente preguntaré pero sólo cuando mi curiosidad tenga la necesidad de satisfacer su ansia se hará escuchar.

lo que sí te aseguro es que me gusta hablar con la cajita, si alguna de las preguntas que alguien haga me interesa le daré continuidad, o si tus respuestas me dan para más dudas pues entonces las preguntas irán saliendo solas
ecothegeko

¿Por qué si tanta gente te comenta en el blog crees que nadie ha venido a hacerte preguntas por acá? ¿No convendría avisarles de que se trata la cajita que tienes a la izquierda?

hay personas que no encuentran respuestas preguntando sino a través de la historia, los relatos, la vivencia de otros transmitida en relatos orales o escritos, otros más prefieren contestar dudas específicas o su curiosidad es muy grande y no se conforman con lo que leen y escuchan, pero de algo estoy segura cada quien tiene su tiempo y cuando llegue el tiempo de preguntar entonces yo estaré lista para dar una respuesta.
Anonymous

Você acredita em Deus?

Anonymous

Quem você pensa que pode ser o próximo presidente dos Estados Unidos?

ecothegeko

¿Por qué tu blog tiene más seguidores que el mío? ¿Es por qué soy negro?

ecothegeko

¿Si pudieras tener a cualquier hombre de el mundo dándote un masaje en la espalda, quien sería?

en este momento?

will smith quien más si no jaja, de todos modos mi novio siempre se queja de que se lo pido
ecothegeko

Si no hubieras sido tú ¿Quién te hubiera gustado ser?

ecothegeko

¿Qué quisieras cambiar en tu vida? ¿Qué quisieras cambiar en tu cuerpo?

en mi cuerpo algo de grasita de sobra no estaria mal eliminar, en mi vida, siendo sincera nada, pues todo lo que he vivido es la raíz de lo que soy actualmente y me gusta lo que soy, creo que el esfuerzo por seguir en la vida ha valido la pena