Lo que dejo atrás

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viernes, 27 de mayo de 2011

Dejenme llorar

Por favor déjenme llorar. No me digan que hay razones para ver la vida hermosa y que todo saldrá bien. No me digan que todo pasará y yo seré feliz algún día. Por favor, sólo déjenme llorar. Déjenme gritarle al viento, dejen que mi ojos lloren, dejen que mi alma se reviente en un grito desgarrador, ¿por qué se asustan ante el estruendo si en el silencio sufro igual?

Dejen que mis ojos hablen, dejen que mis letras salgan, no dejen que mi voz se ahogue. No pretendan llevarse mi dolor con frases bonitas y ejemplos de grandeza, no quieran engañar a mi mente con artificios filosóficos ni religiosos. A mí no me importa si existe Dios, el destino o todo está escrito y la vida vale mierda de todos modos. No me interesa saber cuántos en el mundo hay que sufren, a cuantos se les muere un hijo, un padre, un hermano o un esposo. No me vale de nada saber que en algún lugar de mi interior había una mujer fuerte que no se rendía ante nada. Esa mujer no existe. Ha sido siempre un espejismo del silencio en que me refugio para no llorar, pues siempre se me ha prohibido.

No pido mucho, no pido nada. Sólo déjenme llorar. Déjenme sufrir. Dejen de mentir haciendo como que todo irá bien y que todo va saliendo porque no es verdad. Todo está mal. Todo es mierda y punto.

Déjenme llorar porque lo he perdido todo y eso duele. No necesito saber cuantos niños nacieron este año sin poder caminar, a cuantos les faltan los brazos o tienen retraso. Nadie les quitará ya nada porque así nacieron y de todos modos aprenderán, por más que vean a otros diferentes nunca podrán comparar. No me den nada. No quiero momentos ni periodos de gloria cuando todo es tan pasajero. No quiero re- enseñar a mis ojos a mirar al mundo, no quiero que mis piernas aprendan a caminar de nuevo, no, no quiero. Quiero ser como la mayoría. Quiero pertenecer al mundo y ya. No quiero ser un ejemplo a seguir. Sólo quiero llorar. Por favor déjenme llorar.

Denme permiso de sentir. Yo también necesito derrumbarme, yo también necesito que me sepan frágil. Denme el espacio. Dejen de temblar si les pido quedarme sola unos días, si me quiero encerrar en mi cuarto y no salir. Denme permiso de aislarme, de hacer una pausa, de detener el tiempo aunque todo siga flotando a mí alrededor. Olviden el temor de imaginarme loca. No pasa nada si hablo con mis fantasmas, si Eco ahora es mi alterego, no me quieran alejar de él, porque sigue siendo quien me sostiene. Déjenme hablar con él, no se asusten si platico en voz alta como si estuviera, no corran presurosos a consolarme cuando lloro viendo su fotografía e intentan alejarme de su imagen, no, por favor no me lo arranquen.

Recuerden que mi vida no está donde están ustedes por más que eso los haga sentir tranquilos. Si lloro no pasa nada. Un edificio es sólo eso, pero puede ser capaz de dar paz y yo necesito estar en mi casa. ¿Por qué les asusta tanto verme triste? Yo en su lugar me aterraría de verme sonreír pues sólo es una máscara y me están convirtiendo en un caparazón y por dentro me pudro. Por favor déjenme llorar.

lunes, 16 de mayo de 2011

Caminos


A veces es más fácil echarle la culpa a las hormonas, de todos modos somos mujeres y no se espera más, si los hombres no nos hubieran regalado las excusas no habría nada a lo cual aferrarse.

Ese dolorcito en el vientre que te anuncia su venida. Quizá la mañana que amaneció un tanto más gris y fresca que de costumbre, o la noche en que el gallo confundido cantó. Se puede culpar también al día en que nadie apareció por la oficina convirtiéndolo en todo un fastidio.

La verdad es que nada de eso importa. Siempre habrá algo o alguien a quien culpar aunque todos sepamos que las hormonas siempre están presentes y si eso fuera lo que determinara nuestras conductas sólo habría que ir al médico para que nos “componga”. Sabemos que el puto día nada tiene que ver, ni la noche que pasaste en vela o cuando el bus te dejó y maldijiste al mundo. Nada. Si la respuesta fuera tan fácil no habría tantas invenciones: que si dios, que el destino, que las brujas y los polvos mágicos; y la bola de pelotudos filósofos con un exceso de preguntas y nada de soluciones.

Discrepancia tras discrepancia sólo nos empolvamos la cara para ser irreconocibles ante nuestros propios ojos, o quizá nos escondemos para no intentar buscar respuestas absurdas que siempre encontraremos pero nunca serán suficientes.

Para que vivir entonces fingiendo que todo está dicho y predestinado, o que somos tan libres como para “ser los arquitectos de nuestro propio destino”. La vida es mierda y nada más, un gran circo de malabaristas intentando vencer a la muerte, cuando todos sabemos que es el único destino.

domingo, 15 de mayo de 2011

Desacuerdos


- Ultimamente me gritas, me tratas mal incluso en mis suenios.

- Deja de quejarte, no hay otra forma. Si no me dejas ir, esta bien, me quedare, pero a mi manera, no me importa si sientes miedo, angustia o sufres. Cuando decidi marcharme te aferraste a que me quedara.

- Si solo pudieras ser mas amable, mas tierno conmigo como lo eras antes.

- Eres estupida! Si me he ido es porque asi debia ser, pero me has dejado atado entre un mundo y otro. Te lo he dicho ya, me quedare pero sere tu pesadilla cada noche.

martes, 10 de mayo de 2011

Hogar dulce hogar

De vuelta al hogar, uno que otro cambio, barrer, trapear y lavar la ropa. Hacer paquetes de cajas con cosas que antes fueron útiles y ahora se desechan: ropa, zapatos, juegos, juguetes. No fue difícil, de un momento a otro ya estaba deshaciendome de cosas, tenía lo más importante: las vivencias que se quedan.

Cuando la gente se fue sentí algo de angustia disfrazada de miedo sutil a algo que fue desvaneciéndose lentamente.Me refugié en mi cama, frente a la computadora y empecé a escribir, buena forma de dar salida a cualquier cosa que estuviera provocandome temor.

Hace calor, estoy cansada, ha sido un día largo y apenas son las 10:45pm, aún no es tiempo de dormir...es bueno estar en casa.

jueves, 5 de mayo de 2011

Lo inevitable siempre pasa



Si yo pudiera detener el tiempo no me atrevería, ¿para qué congelar un momento, si con él se detienen también las emociones? Si yo pudiera retroceder en el tiempo me aterraría, porque aunque quisiera regresar sólo a momentos hermosos en algún punto tendría que vivir de nuevo en la tristeza, ya que nunca hubo alegría sin antes tristeza y nunca habrá tristezas sin alegrías.

Si yo pudiera controlar la vida quizá elegiría la muerte. Si yo pudiera cambiar el pasado seguramente recorrería mis pasos. Si un día me concedieran un deseo pediría que dejen de llevarse a los que amo antes de que yo me vaya, aunque al momento recapacitara y entonces pediría que dejen de sufrir para que vivan y si mueren yo pueda morir con ellos.

Si yo tuviera un instante, sólo un instante atraparía tu sonrisa y me llevaría tus ojos, grabaría tu voz en el viento y esparciría tu aroma; grabaría tu cuerpo en las nubes y colgaría tu abrazo en el sol, para que cuando salga siga sintiendo tu calor. En la luna refugiaría tus tristezas, tus dudas y tus soledades y en las estrellas tu luz, esa luz que iluminó mi camino y mi vida y aún busco en el firmamento, confiada a tu mano que me guía y me sostiene.

martes, 3 de mayo de 2011

Voces



 

Llegaste como una voz gritando auxilio, que de pronto todos escuchan pero nadie sabe de dónde proviene y desconcierta, da terror escucharla y sólo da pie a dos acciones: huir o ayudar, muchos huyeron, algunos nos quedamos un poco más para al menos saber de dónde venía la voz que en apenas un murmullo pedía ayuda.


 

No siempre se salva al que pide ayuda, en ocasiones es esa persona la que salva a otra que en apariencia nada necesita.


 

Y allí estabas de pie mirándome a los ojos y diciendo que todo había sido hermoso pero insuficiente, que por si no lo sabía ya había alguien más esperándote y que me quedara con mis disculpas, aunque agradecías que lo hubiera aclarado para ya no sentirte culpable, gracias, me decías por "aclararme que fui yo el pendejo y por demostrarme que tu "corazón es hermoso", pues nunca lo había entregado. Recuerdo bien esa historia: "una vez una niña pequeña pregunto a un anciano por qué su corazón tenía tantas grietas, el anciano le tomó la mano e hizo que tocara las grietas de su corazón al momento que le explicaba cada uno de los trozos que habían pertenecido a personas que él había amado y ellas lo habían amado, cuando se habían marchado había arrancado un trozo de su corazón y se los había dado a ellos, y de igual forma él tenía muchos trozos de otras personas que lo habían querido. En ese momento la pequeña, que antes se había sentido orgullosa de que su corazón era "hermoso" porque no tenía grietas como las del anciano, entendiéndolo todo, se arrancó un trozo y se lo dio al anciano, quien a su vez le entregó un trozo del suyo, de esta forma tuvo su primera grieta".


 

Qué desgarradoras palabras las tuyas. Tus ojos no decían lo mismo. Y me quedé allí esperando a que te marcharas para poder llorar. Quería darte el corazón entero, lo arranqué de mi pecho y en mis manos aún latiendo lo puse a tus pies y tú lo aventaste al río.


 

Sin corazón se sigue vivo, sólo queda un murmullo que pide auxilio, algunos pueden ayudar y otros salir huyendo.


 

Volviste como una voz gritando amor, que todos escuchamos y pocos dimos. Volviste, volví, para que me salvaras y para salvarte. De entre la pared de mi cuarto te vi entrar, parecías un sueño, sólo sonreías, estabas tan cerca y tan lejos, tan real y sólo un sueño. Sonriendo te fuiste, extendiendo tu brazo como para alcanzarme pero ya era tarde. Queda esa voz pidiendo ayuda, ¿eres tú o soy yo?


 

28 de abril de 2011