Lo que dejo atrás

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domingo, 31 de mayo de 2009

Cuando yo era fea


No me crees? En serio, yo era tan visible como una aguja en un pajal. Solo mis compañeros de secundaria que habian ingresado a la prepa me conocían. Pero yo no quería ser invisible por más tiempo. Sólo me conocían por mis grandes bubis, lo cual era molesto, yo no soy solo pechos...así que los escondía lo más que podía, con enormes sudaderas.


Un día me levanté y me miré largo rato en el espejo, me desnude frente a él, observé cada parte, cada centímetro, en realidad no me disgustaba mi reflejo, pero tampoco era todo lo que quería, quizá un poco menos de grasa en el abdomen. Mis piernas eran fuertes, después de todo de algo servía el ejercicio.


Inspeccioné mi rostro, había que acomodar esas cejas, no tenían forma y mis ojos eran grandes y hermosos, pero detrás de esos terribles lentes aún de cristal grueso y pesado habiendo ya otras posibilidades, no se veían, no lucían. Algo de maquillaje me vendría bien, pensé, sólo un poco.


Le sonreí a ese reflejo decidida a no ser invisible nunca más. Comencé por cambiar mi cabello, un nuevo corte que resaltara mis ojos me sirvió bastante, depilé mis cejas y delinee mis ojos, exploté mi sonrisa al máximo.


Ni hablar del guardarropa, adios a las enormes sudaderas para esconder mis pechos, ya no verían solo eso porque toda yo sería hermosa. Dejé florecer además mi coquetería natural, mi alegría y ya, funcionó como varita mágica, al día siguiente me conocían los tres grupos de mi nivel, y en menos de un mes, era extraño que alguien no supiera de mi en toda la prepa.


Confieso que fue un cambio bastante brusco, en realidad quería dejar de ser invisible, pero no tanto, es decir, siempre he disfrutado de algo de anonimato y entonces se volvio imposible. Entonces me volví sociable por obligación. Pero confieso que aún hoy, sigo buscando ese lugar solitario donde nadie pueda verme, donde a nadie le importe quien soy; y cuando necesito levantar algo mi autoestima solo vuelvo a ese espejo y hago la magia...

viernes, 29 de mayo de 2009

De nuevo por Eco

Como te decía no tengo un disco favorito, pero sí tengo canciones que me gustan mucho, los géneros son variables, y no recuerdo todos los artistas pero bueno haré un intento.

Tengo algo de retro por ejemplo, de Janete hay varias canciones que me fascinan: Queda, Corazón de poeta, El muchacho de los ojos tristes, Frente a frente, Cuando estoy con él, Toda la noche oliendo a ti, Llorando y Comienzame a vivir; la verdad desconozco si todas pertenecen a un solo disco o que onda.

Así, mis gustos son más por canciones específicas que por un disco o artista.

Donde brilla el sol, Así no tea amará jamás, Hagamos un trato, Quiero un amor total (Amanda Miguel). Creo solamente en ti, Mi corazón es delicado, De tanto soñar (Diego Verdaguer). No sé amar (Joan Sebastian).

Más actuales me gusta mucho Mago de Ozz: pensando en ti, la rosa de los vientos, creo (la voz dormida). Héroes del silencio: La chispa adecuada, Flor de loto y Lady blue; Bunbury: Al final, Días extraños, Canto, El rescate. Café Tacuba se puede decir que casi todos sus discos me gustan.
Ayer me dijo un ave, Los dioses ocultos (jaguares-caifanes).

También me gusta la trova: Sin tu latido, Alevosia (Aute), Brazos de sol, La dama del recuerdo, Coincidir, de muchas no conozco el nombre ni quien las canta, sorry.
Bueno, hice un intento no?

miércoles, 27 de mayo de 2009

La ventana


Vio su reloj de pared, las 3:00am y seguía dando vueltas en la cama, apago la lámpara de noche y salió al balcón semidesnuda. Algo la inquietaba y no lograba descubrir qué era. Aun tenía su olor impregnado en la piel, todo olía a él, sus sábanas, su cuarto, su cuerpo.

Encendió el tercer cigarrillo y entonces sintió que alguien la observaba, pero quién a las tres de la madrugada podría estar despierto que no estuviera enfermo como ella. Observó a su alrededor y se quedó fija la mirada en la ventana de la casa del frente. Creyó ver una silueta, incluso imagino un rostro viéndola directamente mientras ella hacía lo mismo.

Se miró semidesnuda, con una camiseta ajustada y transparente que dejaba ver sus senos grandes, unos shorts de mezclilla desgarrado, con insinuantes aberturas en el trasero y descalza. Pensó en lo perverso y excitante que sería que efectivamente alguien detrás de esas cortinas sucias estuviera observando sus movimientos.

Terminó de fumar su cigarrillo sin dejar de mirar esa ventana, estaba segura que alguien observaba detrás, excitada por la idea se deshizo de su camiseta y comenzó a apretar sus pechos y lamerlos de manera insinuante, perversa, con la mirada clavada en esa ventana.

Luego le dio la espalda a la ventana, dejo que sus shorts resbalaran lentamente mostrando su tanga roja, se agacho y comenzó a masturbarse locamente. La idea de ser observada por un extraño, de que ella no lo pudiera ver, de que no la pudiera tocar, de masturbarse en el balcón la llevó rápidamente al clímax.

Terminó agitada y con una sonrisa pícara, como quien dice que esto apenas comienza…

lunes, 25 de mayo de 2009

Pasa sin ver


Tenía ocho años, quizá nueve, ya no importa, me secaste las lágrimas de los ojos y limpiaste mis mejillas, me dijiste todo estará bien y te fuiste. Yo creí, como cree un niño en su madre, creí que todo estaría bien, pero tú pasaste sin ver.

A los doce años me encontraste en el baño intentando encender un cigarro, me amenazaste con acusarme con papá, te rogué que no lo hicieras y dijiste que todo estaría bien. Yo creí, de nuevo, tratando de mantener esa confianza pura del recién nacido que mama del pecho de su madre. Pero tú de nuevo pasaste sin ver.

A los catorce años me lesione una rodilla, intenté seducir a mi profesor de deportes, y mi último grito de auxilio fue ahogado en un frasco de pastillas. Esta vez ya no dijiste que todo estaría bien, tampoco me abrazaste ni limpiaste mis lágrimas del rostro, ahora me viste con ojos severos y los brazos cruzados y dijiste basta. Y de nuevo pasaste sin ver.

Pero no solo tú has pasado a mi lado, me has abrazado y consolado sin involucrarte, un abrazo hueco, palabras vacías que pretenden dar aliento detrás de unos ojos que juzgan e interrogan, detrás de una mirada de lástima que solo me aísla, de ti y del mundo.

Tenía 18 o 19 años y lloraste al lado de mi cama de hospital pidiéndome perdón, llorabas y me abrazabas temblando incapaz de mirarme a los ojos, lágrimas de culpa, el peso terrible que trae la omisión, el pasar sin ver… y yo creí, de nuevo creí en ti, con mi alma de niño pequeño abrace la tuya y dije que no había nada que perdonar, pero tan pronto se apago la llama, pasaste sin ver.

Y qué me dices tú, te cargue en brazos para caminar por ti cuando te derrumbo su partida, te alimente en la boca cual bebé indefenso, te limpie y curé la herida pacientemente, nunca te abandoné y aún hoy sigo a tu lado, pero anoche he ido a ti, expirando soledad por los poros, llorando tristeza, suspirando dolor y tú has pasado sin ver.

…Qué más da, a ti que me lees, a ti que te sientas a mi lado en el salón de clase, tú que vives en mi casa, tú que juegas basquetbol conmigo, a ti que de una u otra manera me dices hola al menos una vez a la semana, tú que has chocado conmigo por error al caminar, tú que has dormido conmigo, a ti te invito a pasar, ven te invito, pero pasa y no mires, no mires, no mires…

Lágrimas de amor

Me abrecé de ti en cuanto te acercaste al balcón y por más que quise evitarlo, por más fuerte que me estuve comportando no sólo esa noche sino tantas otras, por más que me lo prohibí, comenzé a llorar sin control.

Estabas allí medio ausente, segundos antes sentado en el vacío, segundos después... pero estabas allí y yo te abrazaba y lloraba, lloraba porque me daba cuenta y me dolia aceptar...que yo era parte del problema.

martes, 19 de mayo de 2009

Mi poeta ausente


Apareciste una noche, una noche tranquila, hermosa para dar un paseo tomada de tu mano, me dijiste palabras que enamoran muy quedo en mi oído, respiraste en mi cuello y acariciaste mi cabello.

Te encontré, dijiste, te encontré y no quiero dejarte ir. Quédate, te susurré colgándome de tu cuello, amarrándome a tu cintura.

No puedo…dijiste con la mirada más triste que jamás había visto, no puedo quedarme, te encontré y sin embargo me voy…

Después sólo el silencio quedó, tu imagen se fue con la luna y me quedé sola de nuevo…

Sin palabras...


Tú y yo somos…indescriptibles, incomprensibles, nada tiene orden ni sentido, nada es lógico ni ilógico, nada es cómo lo espera el resto del mundo sólo existe.

Yo no espero ni pido nada de ti, a veces no quiero nada de ti, a veces lo quiero todo, te quiero todo…a veces huyo, me escapo y no quiero verte, no quiero oírte, sentirte cerca ni que me toques, otras…me deshago por dentro si no te veo, si no te toco, si no te siento.

No quiero que entiendas ni quiero entender, no me importa si me ven extrañados y me juzgan, no me interesa saber que somos, que eres…que soy…

Lento, rápido, suave, rudo...








Me tomas en la penumbra sin permiso,

me penetras de improviso y en silencio,

tus labios callan mis labios,

ahogan mi gemido con tu tibio beso.








Sigo entre dormida, sin saber si sueño o te tengo,

escucho tu gemido en mi oído,

muerdes mi cuello, aprietas mis pechos

te siento más y más dentro.








Así me vas llevando al placer infinito,

siento tu miembro hirviendo dentro de mí,

me corro y al darte cuenta

me tomas con más fuerza...








Me vengo de nuevo te susurro...


jueves, 14 de mayo de 2009

Confesiones II

Después de esa vez, (http://suspirosahogados.blogspot.com/2009/03/confesiones-i.html) mi tercera vez, todo fue diferente, en realidad ya no tenía motivo alguno para seguir haciéndolo, más que el enorme placer que me provocaba.

No es tan difícil de entender, podríamos compararlo con el seductor, el buen amante, su placer no reside precisamente en el sexo en sí, si no en todo lo que le rodea, en la seducción, en la manera particular y única en que se comportará cada una de sus féminas en la intimidad. A mí me pasa similar, el placer que me provoca el matar no es el matar en sí, es el acechar, el planearlo o sentir la emoción del peligro al elegir alguien al azar, el ver sus ojos y expresiones, ninguna es igual aunque todas en algún momento expresen terror.

Por eso mi colección es tan variada. Pero me decepcionas al pedirme que te cuente solo aquellos casos que fueron más aterradores, dime cual es la prisa, no entiendes que el mayor deleite se basa en las formas más simples.

Además, nada mejor como estar en el pasillo de la muerte para volver a recordar, volver a vivir mientras te cuento cada uno de mis asesinatos. Vamos sé paciente que la que va a morir soy yo.

Olvidemos el orden cronológico, soy mala con el tiempo, recuerdo un pequeño, un niño hermoso de grandes ojos traviesos, ávidos de vivir y crecer. La primera vez que lo vi fue en la Alameda, debió ser un día festivo pues había muchas familias conviviendo felizmente, pero él se había alejado de sus hermanos y sus padres, andaba en una patineta a pesar de las advertencias de su madre.

Desde que lo vi sentí el deseo de arrancarle esa alegría de la mirada, ese ímpetu por la vida, pero nunca antes había dañado a un niño, me sentía incapaz de hacerlo directamente, así que comencé a seguirlo, identifique su casa, los horarios de cada integrante de la familia, supe todo, vamos hasta cada cuando tenían sexo sus padres.

Planee todo, y el día que elegí llegó, un sábado por la mañana, muy temprano, sus padres solían tener sexo matutino el fin de semana, y Sebastian (ese es su nombre) junto con su hermano pequeño se levantaban e iban directamente a la sala a ver las caricaturas sabatinas.

Pero cuando entre en la casa, armada de mi navaja y mis ya conocidos instrumentos de cirujano, no quise llevar mi arma, sentí miedo, puedes creerlo, miedo yo, un miedo inexplicable, un terror de volver a ver esos grandes ojos llenos de felicidad y vida.

No podía soportarlo, ya antes había asesinado una pareja lo recuerdas?(http://suspirosahogados.blogspot.com/2009/01/sentencia.html) Pero era ese niño, Sebastian, esa mirada me dominaba. Sin embargo seguí caminando hacia el cuarto de los padres, comprobé que estuvieran ocupados y avancé hacia la sala, Sebastian me vio y quiso gritar, pero en vez de eso se puso la mano en la boca y me miró fijamente, jamás olvidaré esa mirada, no expresaba miedo, enojo o desconcierto, no sé qué quería decir esa mirada.

Iván, que era su hermano menor, tendría unos 5 años, estaba atento en la televisión. Supe entonces que no podría hacerlo. Sebastian traía una gorra roja, le pedí que por favor me permitiera quedármela, me la dio y me retiré.

Ya ves, no soy tan cruel… a veces.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Amanecer


Envuelta en sabanas de seda yace sedienta, bañada en el sudor de él, exhausta y sonriente.


Él con los ojos cerrados a su lado suspira. Sabe que ella lo ama y él se ira.


Intenta mantener su imagen desnuda dentro de su memoria, quiere recordarla así, exhausta y sonriente.


Ella ni se imagina que esta noche fue su despedida. Suspira pero no por la misma razón que él.


Al amanecer ambos caminaran en sentidos opuestos. Cada cual con su dolor.

martes, 12 de mayo de 2009

Buenos tiempos

¿Recuerdas aquella primer noche sin ti? Terminé hablando con dios y lo peor es que me respondía...
Hoy de nuevo te recuerdo, a pesar de que no estas y por lo tanto podría ya estar dormida, no hay nadie que me moleste hablando y hablando mientras intento dormir, no hay nadie que me diga solo una hora más y apago la luz, no hay nadie que justo al apagar la luz, estar en silencio, que ya empieze a ver los personajes que protagonizaran el sueño de esa noche de repente diga: ya te dormiste?
No estás, no hay nadie a mi lado y sin embargo no duermo, ahora duermo menos que cuando tú me lo impedias, y sí...hablo con la almohada, o más bien ella habla conmigo, cuando voy entrando a fase rem siempre me pregunta: ya te dormiste? e inevitablemente tengo que contestar: mm, apenas me estaba quedando dormida...ya duérmete.
En ocasiones la luz se enciende y no se deja apagar hasta después de la 1:ooam, hora en que la apagabas tú; también se escucha como das vuelta a la hoja del libro que estás leyendo, te escucho cenar y teclear rápidamente en la lap.
Más entrada la noche, siento como te acomodas en la cama, avientas tu libro al suelo y dejas la compu debajo de la cama, te levantas al baño, apagas la luz de regreso y suavemente me dices buenas noches, descansa preciosa, te quiero y me das un beso en la mejilla.
Te extraño...

Silencio


Desde su cuarto, sentada frente al escritorio observando la blanca pantalla de la computadora puede escuchar el sonido de la llave al introducirse en la cerradura de la puerta principal, se queda quieta y en silencio, poniendo atención a los pasos que suben la escalera suavemente, es casi imperceptible, voltea hacia la puerta del cuarto y ve girar la manija muy despacio, como si el que llega no quisiera ser visto.




La puerta se abre y en el umbral puede ver una figura alta, toda vestida de negro, el pelo liso y largo, la piel blanca muy pálida, con un rostro demacrado, huesudo, sin expresión; la cabeza ligeramente ladeada hacia la derecha. A pesar de ser esbelto su cuerpo se ve agotado y no permanece erguido, más bien tiene una postura de pesadez, sus brazos cuelgan flojos a su costado y esconde las manos en el puño de la playera.




Ella se queda mirándolo un rato, quiere preguntar algo pero no dice nada. El pasa sin voltear siquiera hacia ella, completamente mudo y mirando a... nada, sus ojos parecen vertidos sobre si mismo, ella se sorprendería incluso si algún día pudiera ver siquiera el reflejo de la luz en ellos.




Ya se ha acostumbrado a su extraño silencio y a ser invisible para él, pero hoy el roce de su brazo en el respaldo de la silla al pasar por detrás de ella le provoca un escalofrío paralizador, tiene la sensación de que algo terrible va a pasar y lo sigue con la mirada.




El avanza a pasos lentos, atraviesa la salita de estar pero ya no se detiene en el sillón donde pasaba horas frente al televisor apagado, viéndolo fijamente pero nunca lo encendía. Algo lo hace continuar hasta el balcón que da hacia la avenida Matehuala.




Desde el cuarto se puede escuchar el rechinido de llantas, el claxon de los taxistas desesperados por llegar a su destino, de las señoras que gritan insultos a los ciclistas, pero en ese preciso momento solo hay silencio y la avenida está desierta, no es muy noche aún por lo que la sensación de frío vuelve a recorrer la piel de ella.




Sin embargo no se levanta de su silla, permanece atenta escuchando el silencio y viendo la pared, en realidad no sabe si debe preguntarle como está, hace varias semanas ya que ni la mirada le dirige y no ha escuchado su voz, incluso ya no recuerda su acento.




Pasa una hora y no hay cambios, comienza a escuchar uno que otro carro pasar por la avenida y decide volver a escribir en su computadora, pasa otra hora y entonces la saca de su abstracción el rechinido de las llantas de un carro, el grito aterrador de una mujer y un golpe seco, similar al que se escucha después de un choque.




Por un instante su corazón parece detener sus acompasadas palpitaciones para en seguida responder aceleradamente, la sangre se le baja a las piernas, se pone pálida...torpemente se levanta y corre al balcón, se acerca a la orilla resistiéndose a mirar abajo, escucha el murmullo de la gente que se junta en circulo observando el chico de negro que yace sobre la avenida, con la mitad del cuerpo bajo las llantas de un taxi...

domingo, 10 de mayo de 2009

A mi poeta

Hiciste estremecer todo mi cuerpo, tus palabras fueron caricias que me llevaron al éxtasis, quise pedirte que no te fueras nunca más, que me abrazaras fuerte contra tu pecho, que podias tomar mis manos y hacerme sentir latir tu corazón solitario... pero estamos tan lejos.
Si estuvieras aqui te pediría que siguieras susurrandome al oído ese poema que escribiste para mi, te dejaria besar mis pechos, te pediría que me tomaras suavemente, muy suavemente.
Si estuvieras aqui me abrazaría a tu cuerpo y no te dejaría ir nunca jamás...
Porque te encontré en la nada, porque apareciste como el astro al amanecer introduciendo sus brazos de luz tibia por mi balcón y abarcándolo todo, pero desapareciendo con la noche...
Si estuvieras aquí, yo no estaría escribiendote, estaría acariciándote, perdiendome en tu mirar...

Desesperación



Llevo todo el día haciendo diversas actividades, excepto recoger mi cuarto y hacer mis pendientes del lunes, eso es solo la prueba de que en mi interior no hay pies ni cabeza. Me tendí en la cama jugueteando con el celular entre mis manos, revise los mensajes, pensando una y otra vez: ¿le marcaré? y qué le digo...seria estúpido marcar y colgar, además sabria quien soy, malditos identificadores... que bueno que no tengo saldo, pero puedo marcar de todos modos sabre que lo hice... no, no, no debo.




Odio esta sensación de deseo por todo el cuerpo, y tener que pensar en ti sin querer para saciarla, es vil, me parece ruin, pero sabes que no es tanto asi, tambien me acuerdo de ti en otras circunstancias...






He encendido y apagado la lap cuatro veces en dos horas... incluso pense en buscar ciertas páginas, sabes de que hablo, pero no me apetecía... mi cuerpo te llama, se encuentra insaciable y está en busca del líquido vital que emana de ti... ven, ven esta noche...





Te necesito...

Por que Eco lo pidio

Mis resultados:

1.- ¿Como te sientes hoy?Cristian Castro – Nunca voy a olvidarte (mmm)

2.- ¿Cuál es tu perspectiva de la vida?Caifanes – Mátenme porque me muero (jaja, que cosas)

3.- ¿Que piensa tu familia de ti?
José Alfredo Jiménez- No me amenaces (genial¡¡)

4.- ¿Que piensan tus amigos de ti?– La matraca

5.- ¿Que piensa la gente que no te conoce?Bunbury – El tiempo de las cerezas

6.- ¿Que piensa de ti la gente que quiere estar contigo?Roberto Carlos – La montaña

7.- Como ha sido tu vida amorosa hasta ahora?Héroes del silencio – Héroe de leyenda (no mmms)

8. ¿Como serás en el futuro?
– Losing my religion

9.- ¿Te casarás?Vicente Fernández – Bohemio de afición

10.- ¿Tendras hijos?Alejandro Fernández –Donde vas tan sola

11.- ¿Eres bueno en la escuela?Yahir – Marcame la piel

12.- ¿Serás exitoso?Bathwater

13.- Canción para tu cumpleaños:The calling – Wherever you will go

14.- Canción para tu funeral:Lola – Si me besas

15.- La canción sobre tu vida:Bon Jovi – livin on a prayer

16.- ¿Tú mejor amigo y tu son...?Andres Calamaro – Beber hasta recordarte

17. Para los tiempos felices... ?Ricky Martin – La bomba (jaja)

18. Para los tiempos tristes...?Duelo – Solo contigo

19. Para todos los dias...?Ricardo Montaner – La cima del cielo

20. Para mañana... ? - Los luchadores (jaja, que divertido es esto)

21. Tu Ego...?Andres Calamaro – Algún lugar encontraré (y esto como se interpreta?)

22. Tu perspectiva del mundo... ?Vicente Fernández – Aprendiste a volar (¡vaya!)

23. Tendrás una vida feliz?José Alfredo Jiménez –Te vas o te quedas (que triste)

24. Como será tu muerte?
– de rodillas te pido

25. Eres una buena persona?Intocable – El poder de tus manos

26. Vale la pena aquello a lo que te dedicas?
Sarah Vaughan – My kinda love

27. Que opina la gente de lo que dices?José José– Que no daría yo (¿?)

28. Tu mayor defecto?Joan Sebastian– Si hubiera sabido ayer

29. Tu más grande virtud?Paulina Rubio – Nada puede cambiarme

30. Tu cuerpo?Nirvana – the man who sold the world

31. ¿Fantasia sexual?
Shakira - No

32. Mueres por?Alejandro Filio – Vienes con el sol

33. ¿Que opinan tus amigos de la infancia sobre ti?La Oreja de Van Gogh – Puedes contar conmigo

34. Tu inclinación política es más bien?Tchaikovsky – Swan Lake

35. Lo que más te prende es? - Wats up

36. Tu mayor frustración?José José - Atrapado

37. ¿Que piensa la gente cuando ve tus ojos?Aerosmith – I dont want to miss a thing

38. Tus manos?Nirvana – Where did you sleep last ninght

39. Tu más reciente relación amorosa?Benny Ibarra - Uno

40. ¿Que es lo que más temes de tí mismo/misma?
José José – Gavilán o Paloma

41. En la cama eres... ?José Alfredo Jiménez – Tú y las nubes

42. ¿Que te hace llorar?Pepe Aguilar – Autobús (que tino)

43. Tu pareja ideal es?Intocable – Fuerte no soy

44. El dolor para ti es como?Glenn Miller – Moonlinght serenade

45. Tu personalidad tiende a...Cordavento – De los amores peregrinos

46. ¿Apodo?Yuridia – Ahora te entendi

47. ¿Que opinan la mayoría de los hombres acerca de ti?The Beatles – All My Loving

48. ¿Y las mujeres?Cristian Castro – Por amarte así

49. ¿Que opinas de quien te rompio el corazon? R.E.M- The One I Love (lloré)

50. ¿Qué opinas de la persona que posteó esto?Belinda – Alguien más (chale…)


jaja, es muy curioso todo esto algunas coinciden, tu que opinas, sabes cual seguía, jaja, Supervivientes de José Luis Perales, si no la conoces escúchala. Un besote niño, te quiero.

sábado, 9 de mayo de 2009

Lázaro


Me llama la atención cómo en los momentos en que ya te estás dando por vencido, en que te encuentras tan ensimismado que ignoras casi todo lo hermoso de tu alrededor, que estás de pesimista y comienza a valerte madres ir cayendo cada día más. La profundidad te llama, tiene una fuerza impresionante y quieres abandonarte a ella, pero entonces ocurre algo, cualquier pequeño detalle…

Ves un niño pequeño sonreírle a su mamá mientras la ve embelesado sabiendo que ella es todo su mundo, o de pronto te paras bajo un árbol mientras cae la lluvia helada y al voltear hacia arriba ves las hojas moverse por el viento y te embriaga una sensación de éxtasis.

Quizá ocurra que en tu aislamiento un día se tropiece frente a ti un desconocido y sin saber el motivo te sonría y le sonrías, y aún más extraño que al poco tiempo encuentre tu espacio en internet y te agregue en el msn, o que resulta que viven a escasas tres manzanas de distancia en la misma ciudad, y que un día se le ocurra contarte su historia; sí ambos son unos desconocidos, pero por algo un día tropezaron…
Así conocí su historia. Lázaro tiene 42 años y cinco hijos. Fue abandonado, esas fueron sus palabras exactas, en realidad es un hombre divorciado como tantos otros, lo que me atrajo de su historia fue la manera en que lo cuenta.

-Sí, se le acabo el amor a mi esposa y decidió irse de la casa, hace apenas unos meses…y unos largos días… el solo hecho de no verla y no saber de ella me duele.

-Pero cual fue la razón, algo debió explicarte

-No, no lo hizo, yo hice todas las preguntas pero no hubo respuesta.

-Y tus hijos se fueron con ella?

-No, ellos están conmigo…

Se me hace muy difícil plasmar la emoción que detecté en sus palabras, en su mirada, en su expresión, incluso sus movimientos parecían emanar dolor.

Aún la ama, no hay duda, y en su ilusión sigue esperándola, sigue pensando que un buen día entrará por la puerta principal y él estará allí para abrazarla y decirle que esa casa sigue siendo suya, solo suya, que nadie más mientras estuvo lejos ocupó su sitio, que sus labios solo ansían sus besos, que su cuerpo extraña su cuerpo.

Y quizá sueñe con el reencuentro cada noche, y aún pronuncie su nombre en voz alta para desearle buenas noches, quizá despierte abrazando la almohada y suspirando…exhalando todo ese aire que le sobra…

Espero curarme de ti

Espero curarme de ti en unos días.
Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte.
Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno.
Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, ni es poco, es bastante.
En una semana se pueden reunir todas las palabras de amor
que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego.
Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del amor están están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama.
Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo:
"qué calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?,"se hizo de noche"...
Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo.
Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura.
No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas.
Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
JAIME SABINES

viernes, 8 de mayo de 2009

Días extraños

Tal vez fueron meses, quizá días o probablemente solo unas horas...tal vez solo fue un sueño muy largo, no sé, pero cada vez que despertaba tenía la sensación de llevar horas dormida, el reloj avanzaba y retrocedía por lo que nunca supe en realidad que hora era.
En ratos me veía en tu cama, enseguida volvía a despertar y ahora estaba en la mía, una vez más me encontraba sola y en otra a tu lado, siempre dormidos, creo que en alguna ocasión ambos abrimos los ojos al mismo tiempo y nos encontramos, nos sonreímos y dijimos hola, sin saber si era real o solo parte del sueño.
He despertado cansada, el cuerpo me duele...ese dolorcito placentero que queda después de haberte agotado tanto; también me duele la cabeza y en mis oídos hay un zumbido ensordecedor, supongo que por estar viajando en el tiempo tan rápidamente, ya me habían comentado de las consecuencias pero no quise escuchar.
Hoy desperté y estaba de regreso al presente, no tengo claro cuántos días he pasado viajando, cuantas horas he dormido y despertado en un lugar diferente, solo sé que estoy exhausta.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Indiferente


Me voy devaluando, me dejo llevar, ya cada vez importa menos si lo que hago está bien o mal, si me hará daño o me hará bien, si con eso lastimo a alguien o le ayudo, solo me dejo llevar por la tristeza, por la nostalgia, por la soledad, por la muerte...




Siempre me he considerado una "sobreviviente" y por mucho tiempo hice esfuerzos por mantenerme en un estándar de comportamiento autoinflingido con el fin de ir contra corriente, de romper la inercia y matar la filosofía determinista del psicoanálisis, pero hoy eso va perdiendo valor, importa cada vez menos si soy o no soy lo que debo ser... lo que quiero ser.




No creo en los errores, para mí solo hay buenas o malas decisiones, y algunas de esas malas decisiones me tienen hoy aqui, en este punto en que no sé exactamente si ir hacia la izquierda o hacia la derecha, o seguir de frente, y si lo que quiero es caminar hacia atrás?




Pero caminar hacia atrás, para qué? No me arrepiento de mis buenas y malas decisiones del pasado, no quiero cambiarle nada a mi historia, más bien quiero volver a vivir, repetir algunos buenos momentos, parar el tiempo justo a hace un poco más de un mes...




Quiero cumplir mi único y más grande deseo...ese deseo que se ha visto truncado por una u otra causa, y que ahora vuelve a verse impelido por una avalancha... 6 meses, 10 meses, 18 meses... la pregunta está en el aire temerosa de ser pronunciada, pero intuyo la respuesta y me duele, me destroza por dentro, estoy sangrando y no quiero parar la hemorragia, para qué si he perdido el valor.




El valor de vivir intensamente cada día, ahora paso con indiferencia ante mi espejo...y si no hago nada y dejo que todo pase? Que la muerte llegue en la forma que elija, 6 meses...18 meses?

viernes, 1 de mayo de 2009

Deseo final


Esta noche llegaré a tu casa, tocaré a tu puerta y comenzaré a desabotonar mi blusa justo en el intante en que abras, te empujaré hacia dentro indicándote silencio y dejaré caer mi blusa al suelo al cerrar la puerta tras de mí.



Sin dejar de mirarte fijamente, seguiré empujándote hacia el cuarto, me acercaré a ti y morderé tu cuello, continuaré en tus labios asegurando así tu silencio; el silencio es la única regla entre los dos, es la norma tácita que nos recuerda que lo nuestro es pasional, sólo deseo carnal.



Te quitará la playera y lameré tu pecho, rasguñaré tu dorso y morderé tus hombros, iré bajando recorriendo con mi lengua por el centro de tu abdomen, intentaré desnudarte por completo y entonces me tomarás por los hombros indicándome que me levante.



Besarás mis pechos mientras recorres mi cintura y tus manos hábiles se deshacen de mi pantalón, me giras acorralándome contra la pared y comienzas a morder mi espalda y vas bajando...



Arrancarás mis bragas y el sostén, entonces me levantas entre tus brazos y abrazo tu cintura con mis piernas, me lanzas a la cama y veo tus pantalones resbalar por tu cadera deleitando mis ojos con tu miembro viril erecto.



Completamente excitada me pondré a cuatro pidiendo que me penetres salvajemente, que aprietes mi cadera y rasguñes mi espalda, esperaré mi primer orgasmo luego del cual cabalgaré sobre ti hasta sentir la convulsión de tu cuerpo, quiero ver tu rostro cuando alcances el clímax y morder tu pecho hasta dejarte marcas.



Cuando ambos terminemos, exhaustos y sin aliento, esperaré unos minutos mientras te quedas dormido y algunos minutos más contemplando tu sueño. Me quedaré con esa imagen que adoro tanto de tu rostro dormido y sereno.



Luego me levantaré con cuidado de no despertarte, iré a la cocina y tomaré el cuchillo, cortaré las venas de mis manos y recogeré mi ropa, saldré de tu caso dejando en el piso las huellas de mi paso; mis pies recorrerán por última vez aquel camino que hace un tiempo dio origen a nuestra historia, al llegar al parque me recostaré en esa banca que fue testigo del comienzo y allí esperaré, serena, su llegada...mi dulce y ansiada muerte.
No sé que puedas ofrecerme ahora que me haga de nuevo mirarte con ternura. Cuando se da siempre lo mismo, en igual orden, con igual pasión a cada hombre o mujer que por un cierto tiempo protagonizan nuestra vida, eso que se da pierde valor.
Yo ya recorrí el camino, conozco tu pasión, lo seductor que puedes parecer, tu arma letal (la retórica); ya te sentí estremecerte en mis brazos, ya he secado tus lágrimas y reído a carcajadas contigo; ya he sentido tus labios recorrer mi piel, ya me he bañado en tu sudor, ya conocí el paraíso y el infierno...

Dejar de amar

Es más triste dejar de amar que dejar de ser amado ¿Pero por qué? ¿Qué es en realidad lo que duele? Cuando te dejan de amar, hay un rechazo explícito del amor que uno ofrece, una negación/anulación de uno como persona, es un "no tú". En este caso el dolor que puede experimentar el no amado es muy comprensible; ha depositado tanta energía propia en el ser amado que cuando aquel se va se la lleva consigo y entonces el no amado queda incompleto, pues en el que se fue también iba una parte de él.
El dolor del que ha dejado de amar es otro; no ha perdido nada, no hay una negación de su ser, su libido es conservada intacta; el que ha dejado de amar ha decidido por sí mismo retirar de la persona que alguna vez amo, toda la energía depositada y retornarla a la propia persona. Está completo, nada le falta porque todo lo ha recogido para sí ¿Por qué entonces esa tristeza, ese dolor que lo acompaña? Si está completo y nada le falta, ¿por qué permanece esa sensación de vacio?
¿Qué es lo que duele? Darte cuenta acaso de que toda la ternura que te produjo un día, la implacable necesidad de estar junto a esa persona, de cuidarla y protegerla; el inmenso amor que sentiste (por mucho tiempo quizá), y que en verdad sabes que existio, de pronto desaparece, se vuelve humo, se desvanece el perfume... es eso lo que duele?
¿O tendremos que urgar en las causas más profundas por las que se ha dejado de amar? Pero éstas pueden ser miles y distintas en cada persona, y no obstante, todos los que dejan de amar sienten dolor, poco o mucho, durante unos segundos, un día o un mes, pero el dolor existe.
¿Será más correcto llamarlo nostalgia? No lo creo, sentir nostalgia guarda consigo una relación con el deseo de volver a tener lo que un día se tuvo y ahora se recuerda, y el que ha dejado de amar no quiere volver a hacerlo, al menos no a la misma persona.
¿Qué es entonces lo que duele y por qué duele? Y es que tal vez sea más satisfactorio amar intensamente, que sentirte amado... aún así, ¿por qué duele?


Yo no quiero mirarme en tus ojos,

yo no quiero que me mandes mensajes tiernos

y me llames por la noche

sólo para escuchar mi voz,

no quiero que me conozcas,

no te quiero cerca.



Yo no quiero que me llames "hermoso amanecer"

sólo porque me niego a que conozcas mi nombre,

no quiero que me regales rosas y sonrías,

no quiero que tus manos tiembles al saludarme,

yo no quiero que te enamores.



Yo no quiero entrar en tu vida ni que me conozcas,

me niego a escuchar tu voz,

no quiero que me digas que me quieres,

que eres bueno para mí, no me interesa saber

que si tienes 20, no fumas ni tomas, haces deporte

y además, estudias una carrera universitaria;

que si somos compatibles,

que te dé y me dé una oportunidad.



Simplemente yo no quiero,

no te quiero.