A veces para continuar viviendo es necesario primero experimentar la muerte, propia o de otro, de ese otro amado que fuera parte de uno mismo. Sin embargo, a veces la muerte es solo muerte, sin vestigios de vida alguna y sí, en cambio, capas y capas de oscuro vacío, la terrible caparazón de la nada con la cual se cubre el alma del que queda vivo.
La vida sigue su curso
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Llegó el domingo y papá tenía que llevar al resto de la familia a
Querétaro, claro, yo también iba en el viaje. Era como un ritual, al menos
para mí. Cua...
Hace 6 meses

3 comentarios:
Otras veces la muerte es el fin de una etapa... Final y principio de lo que está por venir...
Un beso desde mis Amanteceres.
Vivir la muerte ajena no es igual a vivir la muerte propia y seguir adelante.
La muerte no es perder la vida, es ganarla. No es vacuidad, es plenitud.
Si deseas cubrirte con la nada, recuerda que Dios nos hizo de la nada y la nada nos traspasa.
Adopta a la nada, pero a la verdadera, no sólo a ese disfraz negro que pretende ser el vacío. Si deseas tomarla en tus manos, verás que no daña. Verás que la nada hace nada.
La vida debería ser como afirma QUINO, al revés, nacer de la muerte para morir creando una.
Todo fin es un nuevo principio.
Besotes
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